Agente Extranjero: ¿Disidentes o traidores?

Agente Extranjero: ¿Disidentes o traidores?


-CON PONDASTA DE MARCOS JESUS-


(NOTA DE ARGOSIS-INTERNACIONAL: ¿Y si la ‘mercenaria’ cubana Anamely Ramos fuera estadounidense que le hubiera sucedido entrando a Estados Unidos? Anamely Ramos lleva fuera de Cuba desde enero de 2021, cuando viajó para estudiar un ‘doctorado’ en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, y asegura que quiere volver a su país para hacer trabajo de campo relacionado con sus estudios. Según la mercenaria Anamely, "Cuba es un país no solo precario en términos económicos y políticos, es un ambiente donde se hace difícil respirar. La estructura totalitaria obstaculiza los espacios independientes y alternativos y te muestra un camino desde que naces: defender la Revolución". Si Anamely viajo a México a estudiar un Doctorado, nos preguntamos:


-¿Puede mostrar Anamely su Diploma del Doctorado que estudió en México?

-¿Por qué viajo la ‘mercenaria’ a Estados Unidos a reunirse con los contrarrevolucionarios de ‘La Calle 8’ de Miami?

-¿La mercenaria Anamely es Miembro del Movimiento Mercenario ‘San Isidro’, sí o no?

-¿Los mercenarios/contrarrevolucionarios cubanos son o no asalariados por organizaciones contrarrevolucionarias establecidas en Estados Unidos, incluso por la USAID y la NED?

-¿El Gobierno de la República de Cuba tiene el derecho LEGAL de procesar a la mercenaria Anamely a su regreso al país como AGENTE EXTRANJERO?)


AGENTE EXTRANJERO… ARGOSIS: FEBRERO 18 DE 2022


xAtilio Borón

Cubadebate

(23 de marzo de 2010)


La "prensa libre" de Europa y las Américas -esa que mintió descaradamente al decir que existían armas de destrucción masiva en Iraq o que calificó de "interinato" al régimen golpista de Micheletti en Honduras- ha redoblado su feroz campaña en contra de Cuba. Se impone, por lo tanto, distinguir entre la razón de fondo y el pretexto. La primera, y que establece el marco global de esta campaña, es la contraofensiva imperial desencadenada desde los finales de la Administración Bush y cuyo ejemplo más rotundo fue la reactivación y movilización de la IV Flota. Contra los pronósticos de algunos ilusos esta política, dictada por el complejo militar-industrial, no sólo se continuó sino que se profundizó mediante el reciente tratado firmado por Obama y Uribe mediante el cual se concede a los Estados Unidos el uso de por lo menos siete bases militares en territorio colombiano, inmunidad diplomática para todo el personal estadounidense afectado a sus operaciones, licencia para introducir o sacar del país cualquier clase de cargamento sin que las autoridades del país anfitrión puedan siquiera tomar nota de lo que entra o sale y el derecho de los expedicionarios norteamericanos a ingresar o salir de Colombia con cualquier carnet que acredite su identidad. Como si lo anterior fuera poco, la política de Washington reconociendo la "legalidad y legitimidad" del golpe de estado de Honduras y las fraudulentas elecciones subsecuentes es una muestra más de la perversa continuidad que liga las políticas implementadas por la Casa Blanca, con independencia del color de la piel de su principal ocupante. Y en esa contraofensiva general del imperio, el ataque y la desestabilización de Cuba juega un papel de gran importancia.


Estas son las razones de fondo. Pero el pretexto para este relanzamiento fue el fatal desenlace de la huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo, potenciado ahora por idéntica acción iniciada por otro "disidente", Guillermo Fariñas Hernández y que será seguida, sin duda, por las de otros partícipes y cómplices de esta agresión. Como es bien sabido, Zapata Tamayo fue (y sigue siendo) presentado por esos "medios de desinformación de masas-como adecuadamente los calificara Noam Chomsky- como un "disidente político" cuando en realidad era un preso común que fue reclutado por los enemigos de la revolución y utilizado inescrupulosamente como un mero instrumento sus proyectos subversivos. El caso de Fariñas Hernández no es igual, pero aún así guarda algunas similitudes y profundiza una discusión que es imprescindible dar con toda seriedad.


Es preciso recordar que estos ataques tienen una larga historia. Comienzan desde el triunfo mismo de la revolución pero, como política oficial y formal del gobierno de Estados Unidos se inician el 17 de Marzo de 1960 cuando el Consejo de Seguridad Nacional aprueba el "Programa de Acción Encubierta" contra Cuba propuesto por el entonces Director de la CIA, Allen Dulles. Parcialmente desclasificado en 1991, ese programa identificaba cuatro cursos principales de acción, siendo los dos primeros "la creación de la oposición" y el lanzamiento de una "poderosa ofensiva de propaganda" para robustecerla y hacerla creíble. Más claro imposible. Tras el estruendoso fracaso de estos planes George W. Bush crea, dentro del propio Departamento de Estado, una comisión especial para promover el "cambio de régimen" en Cuba, eufemismo utilizado para evitar decir "promover la contrarrevolución". Cuba tiene el dudoso privilegio de ser el único país del mundo para el cual el Departamento de Estado ha elaborado un proyecto de este tipo, ratificando de este modo la vigencia de la enfermiza obsesión yankee por anexarse a la isla y, por otro lado, lo acertado que estaba José Martí cuando alertó a nuestros pueblos sobre los peligros del expansionismo norteamericano. El primer informe de esa comisión, publicado en 2004, tenía 458 páginas y allí se explicitaba con gran minuciosidad todo lo que se debía hacer para introducir una democracia liberal, respetar los derechos humanos y establecer una economía de mercado en Cuba. Para viabilizar este plan se asignaban 59 millones de dólares por año (más allá de los que se destinarían por vías encubiertas), de los cuales 36 millones estarían destinados, según la propuesta, a fomentar y financiar las actividades de los "disidentes". Para resumir, lo que la prensa presenta como una noble y patriótica disidencia interna parecería más bien ser la metódica aplicación del proyecto imperial diseñado para cumplir el viejo sueño de la derecha norteamericana de apoderarse definitivamente de Cuba.


Dicho lo anterior se impone una precisión conceptual. No es casual que la prensa del sistema hable con extraordinaria ligereza acerca de los "disidentes políticos" encarcelados en Cuba. Pero, ¿son "disidentes políticos" o son otra cosa? Sería difícil de decir que todos, pero con toda seguridad la mayoría de quienes están en prisión no se encuentran allí por ser disidentes políticos sino por una caracterización mucho más grave: "traidores a la patria." Veamos esto en detalle. En el célebre Diccionario de Política de Norberto Bobbio el politólogo Leonardo Morlino define al disenso como "cualquier forma de desacuerdo sin organización estable y, por tanto, no institucionalizada, que no pretende sustituir al gobierno en funciones por otro, y tanto menos derribar el sistema político vigente. El disenso se expresa sólo en el exhortar, persuadir, criticar, hacer presión, siempre con medios no violentos para inducir a los decision-makers a preferir ciertas opciones en lugar de otras o a modificar precedentes decisiones o directivas políticas. El disenso nunca pone en discusión la legitimidad o las reglas fundamentales que fundan la comunidad política sino sólo normas o decisiones bastante específicas." (pp. 567-568) Más adelante señala que existe un umbral el que, una vez traspasado, convierte al disenso, y a los disidentes, en otra cosa. "El umbral es cruzado cuando se ponen en duda la legitimidad del sistema y sus reglas del juego, y se hace uso de la violencia: o cuando se incurre en la desobediencia intencional a una norma; o, por fin, cuando el desacuerdo se institucionaliza en oposición, que puede tener entre sus fines también el de derrumbar el sistema." (p. 569) En la extinta Unión Soviética dos de los más notables disidentes políticos, y cuyo accionar se ajusta a la definición arriba planteada, fueron el físico Andrei Sakharov y el escritor Alexander Isayevich Solzhenitsyn; Rudolf Bahro lo fue en la República Democrática Alemana; Karel Kosik, en la antigua Checoslovaquia; en los Estados Unidos sobresalió, al promediar el siglo pasado, Martin Luther King; y en el Israel de nuestros días Mordekai Wanunu. científico nuclear que reveló la existencia del arsenal atómico en ese país y por lo cual se lo condenó a 18 años de cárcel sin que la "prensa libre" tomara nota del asunto.


La disidencia cubana, a diferencia de lo ocurrido con Sakharov, Solzhenitsyn, Bahro, Kosik, King y Wanunu, se encuadra en otra figura jurídica porque su propósito es subvertir el orden constitucional y derribar al sistema. Además, y este es el dato esencial, pretende hacerlo poniéndose al servicio de una potencia enemiga, Estados Unidos, que hace cincuenta años agrede por todos los medios imaginables a Cuba con un bloqueo integral (económico, financiero, tecnológico, comercial, informático), con permanentes agresiones y ataques de diverso tipo y con una legislación migratoria exclusivamente desarrollada (la "Ley de Ajuste Cubano") para la isla y que estimula la migración ilegal a Estados Unidos poniendo en peligro la vida de quienes quieren acogerse a sus beneficios. Mientras Washington levanta un nuevo muro de la infamia en su frontera con México para detener el ingreso de inmigrantes mexicanos y a los procedentes de Centroamérica, concede todos los beneficios imaginables a quienes, viniendo de Cuba, pongan pie en su territorio. Quienes reciben dinero, asesoría, consejos, orientaciones de un país objetivamente enemigo de su patria y actúan en congruencia con su aspiración de precipitar un "cambio de régimen" que ponga fin a la revolución, ¿pueden ser considerados "disidentes políticos"?


Para responder olvidémonos por un momento de las leyes cubanas y veamos lo que establece la legislación en otros países. La Constitución de Estados Unidos fija en su Artículo III, Sección 3 que "El delito de traición contra los Estados Unidos consistirá solamente en tomar las armas contra ellos o en unirse a sus enemigos, dándoles ayuda y facilidades." La sanción que merece este delito quedó en manos del Congreso; en 1953 Julius y Ethel Rosenberg fueron ejecutados en la silla eléctrica acusados de traición a la patria por haberse supuestamente "unido a sus enemigos" revelando los secretos de la fabricación de la bomba atómica a la Unión Soviética. En el caso de Chile, el Código Penal de ese país establece en su Artículo 106 que "Todo el que dentro del territorio de la República conspirare contra su seguridad exterior para inducir a una potencia extranjera a hacer la guerra a Chile, será castigado con presidio mayor en su grado máximo a presidio perpetuo. Si se han seguido hostilidades bélicas la pena podrá elevarse hasta la de muerte." En México, país que ha sido víctima de una larga historia de intervencionismo norteamericano en sus asuntos internos, el Código Penal califica en su artículo 123 como delitos de traición a la patria una amplia gama de situaciones como realizar "actos contra la independencia, soberanía o integridad de la nación mexicana con la finalidad de someterla a persona, grupo o gobierno extranjero; tome parte en actos de hostilidad en contra de la nación, mediante acciones bélicas a las órdenes de un estado extranjero o coopere con este en alguna forma que pueda perjudicar a México; reciba cualquier beneficio, o acepte promesa de recibirlo, con en fin de realizar algunos de los actos señalados en este artículo; acepte del invasor un empleo, cargo o comisión y dicte, acuerde o vote providencias encaminadas a afirmar al gobierno intruso y debilitar al nacional." La penalidad prevista por la comisión de estos delitos es, según las circunstancias, de cinco a cuarenta años de prisión. La legislación argentina establece en el artículo 214 de su Código Penal que "Será reprimido con reclusión o prisión de diez a veinticinco años o reclusión o prisión perpetua y en uno u otro caso, inhabilitación absoluta perpetua, siempre que el hecho no se halle comprendido en otra disposición de este código, todo argentino o toda persona que deba obediencia a la Nación por razón de su empleo o función pública, que tomare las armas contra ésta, se uniere a sus enemigos o les prestare cualquier ayuda o socorro."


No es necesario proseguir con esta somera revisión de la legislación comparada para comprender que lo que la "prensa libre" denomina disidencia es lo que en cualquier país del mundo -comenzando por Estados Unidos, el gran promotor, organizador y financista de la campaña anticubana- sería caratulado lisa y llanamente como traición a la patria, y ninguno de los acusados jamás sería considerado como un "disidente político." En el caso de los cubanos, la gran mayoría de los llamados disidentes (si no todos) están incursos en ese delito al unirse a una potencia extranjera que está en abierta hostilidad contra la nación cubana y recibir de sus representantes -diplomáticos o no- dinero y toda suerte de apoyos logísticos para, como señala la legislación mexicana, "afirmar al gobierno intruso y debilitar al nacional." Dicho en otras palabras, para destruir el nuevo orden social, económico y político creado por la revolución. No sería otra la caracterización que adoptaría Washington para juzgar a un grupo de sus ciudadanos que estuviera recibiendo recursos de una potencia extranjera que durante medio siglo hubiese acosado a los Estados Unidos con el mandato de subvertir el orden constitucional. Ninguno de los genuinos disidentes arriba mencionados incurrieron en sus países en tamaña infamia. Fueron implacables críticos de sus gobiernos, pero jamás se pusieron al servicio de un estado extranjero que ambicionaba oprimir a su patria. Eran disidentes, no traidores.


*Una versión abreviada de este artículo fue publicada por Página/12 (Buenos Aires) el 23 de Marzo de 2010.


Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/03/23/cuba-disidentes-o-traidores/


LA POSDATA DE MARCOS JESUS


Crónica: ‘Top Secret’

CRONICA… ARGOSIS: ENERO 21 DE 2015

xMarcos Jesús Concepción Albala* (MF-EE.UU.)

ArgosIs-Internacional

No se me entusiasmen los adictos a las películas de Jean Bond, el Agente 007, porque mis Crónicas son públicas y de la vida real, y se los demostraré una vez más…

Reciente me visitó un amigo, quien me mostró un viejo artículo del periódico ‘Juventud Rebelde’ de Cuba, con fecha 6 de marzo de 1994, titulado ‘Sullivan, la CIA y los grupúsculos: LA COFRADIA DEL EMBUSTE’, firmado por Luis Báez Delgado. El texto me era familiar, pero como hacía años lo había leído no lo tenía en mente, y, como siempre que hablo con mi amigo sobre los llamados ‘disidentes’ en la Isla, le manifiesto que no son más que unos mercenarios por ser empleados de grupos contrarrevolucionarios con sede en la Ciudad de Miami y de la Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) en la República de Cuba.


Este amigo no aceptaba mi criterio tal y como yo se lo planteaba, porque, según él, no tenía las suficientes pruebas para acusarlos de ser mercenarios y falsos patriotas, pero todo parece indicar que luego de que leyó este trabajo periodístico se convenció de que no le mentía…

Marcos, que clase de equivocada me he dado con estos sinvergüenzas, porque este artículo publicado en Juventud Rebelde me confirma que son unos anexionistas, unos vende patria y sin principios, que son capaces de cualquier cosa por viajar a Estados Unidos.


Son lo que tú dices, unos mercenarios sin escrúpulos, unos mentirosos… Y todo parece indicar que está relacionado con un informe que el Jefe de la SINA le envió al Departamento de Estado, CIA y al Servicio de Inmigración y Naturalización de EE.UU…


Marcos, ¿cómo habrá caído este Informe en las ‘manos’ del Gobierno cubano?... Hermano, esta gente lo saben todo, y con esta ‘bomba’ muchos ya no podrán seguir mintiendo, se jodieron…

El artículo de referencias es extenso, pero por su importancia lo reproduciré tal y como lo publicó el Periódico Juventud Rebelde dominical el 6 de marzo de 1994:

Sullivan, la CIA y los grupúsculos

LA COFRADIA DEL EMBUSTE

xLuis Báez Delgado.

La publicación por el Gobierno de Cuba de un documento muy secreto confeccionado hace apenas un mes por Joseph Sullivan, jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) y dirigido al Secretario de Estado, a la CIA y al Servicio de Inmigración y Naturalización, coloca en una situación sin precedentes a este diplomático, a las funciones que debería ejercer y a la campana anticubana que promueve el país que representa.

El documento, que manos amigas propiciaron y que Juventud Rebelde publica en esta edición, es prueba irrefutable no solo de las mentiras y patrañas que se inventan y promueven contra la Revolución cubana, sino también, aun cuando provenga de nuestros enemigos, -y precisamente por venir de ellos- de la limpieza absoluta y la justicia siempre nos ha caracterizado,

A lo largo de estos 35 años, Cuba ha afirmado una y otra vez que en este país no ha habido un solo asesinado, un solo torturado o un solo desaparecido, y que eso no hay quien lo desmienta; que aquí no hay nadie preso por ideas políticas sino por delitos contrarrevolucionarios; que aquí los ‘famosos’ disidentes no son más que baratas marionetas de la CIA y de la SINA.

¿A dónde irán a parar ahora todas las mezquinas acusaciones de los yanquis contra nuestro país? ¿Qué otra nueva mentira inventaran para defender sus mentiras? ¿Desmentirán a su propio representante o pondrán en duda sus facultades mentales?

¿Cómo podrán negar ante el mundo lo innegable o explicarles a los países que los han apoyado en su campaña contra Cuba que a ellos también los han utilizado?

¿Cómo podrán sentirse hoy los gobiernos que en Ginebra han condenado a Cuba por supuestas violaciones de derechos humanos, al comprobar que el toque que los convocaba al convite era tan falso como el convite mismo? Ellos han sido, una vez más, solo instrumentos de una nación que podrá ser la más rica del planeta, pero cuyo poderío basta para infligirle una sola mancha a la Revolución cubana.

Crisol hemos sido y sol seremos. Aunque les duela a nuestros enemigos. Aunque nuestros enemigos fabriquen lodo con las miserias humanas y los judas que existen en todas las tierras.

Quienes han consagrado su vida a la lucha por creer en las ideas, no persiguen ni encarcelan ideas, como sí ocurrió con ellos. Quienes creen en principios los respetan. Quienes luchan por la dignidad y el decoro del hombre no serán nunca sus verdugos, sino sus más fieles defensores.

Joseph Sullivan también lo sabe, aunque solo se atreva a expresarlo ‘muy discretamente’. Préstese detenida atención a varias frases del Documento. Estas, dentro del lenguaje en ocasiones ambivalente, y teniendo en cuenta su autor y destinatarios, marcan una esencia insoslayable: en Cuba no hay violaciones de los derechos humanos. Y no lo dice Fidel Castro, lo reconoce Joseph Sullivan.

“Casos poco sólidos”; “falta de pruebas documentales verificables”; “casos que no cumplen con algunos de los aspectos, pero que resultan de interés para los Estados Unidos”; “baja calidad de los casos en sentido general”; unido al reconocimiento del factor económico, y no político, como causa fundamental de la emigración, corroboran lo anteriormente expuesto.

En Cuba no solo no existe una política de violaciones de los derechos humanos, sino tampoco movimiento ni activismo legitimo alguno que pueda esgrimir esta bandera, sencillamente porque no hay, ni habrá nunca, mientras haya un proceso como este, razones que lo justifiquen realmente.

A los apátridas engendrados, amamantados, agrupados y dirigidos por la CIA y la SINA, les llamamos como lo que son: grupúsculos contrarrevolucionarios. Aquí el único defensor legítimo de la bandera de los derechos humanos es su portador: el pueblo de Cuba, que hizo y defiende una Revolución para que la patria mantenga su derecho de existir y soñar.

La catadura moral de los integrantes de estos grupúsculos queda claramente expuesta en el documento de Sullivan. “La defensa de los derechos humanos” es un negocio, o en la menos abyecta de las razones, una vía para intentar lograr la visa que, de otra manera, suele negar en la mayoría de los casos la Sección de Intereses de los Estados Unidos.

Los dirigentes de estos grupúsculos venden avales como baratijas, hacen fraudes, se acusan unos a otros y se violan entre si los más elementales derechos humanos, amén de morder la mano que los guía y alimenta. Prueba de ellos tenemos de sobra.

Por esa política agresiva norteamericana y sus vendedores de baratijas se intenta condenar a Cuba en Ginebra, a donde acuden los sátrapas a armar shows sensibleros. Los que no supieron valorar el honor de tener patria y pueblo, han convertido su existencia en eterno carnaval para poder subsistir al precio de la ignominia que significa trocar su dignidad por el oropel del imperio, el mismo que luego de usarlos los desprecia.

Estos supuestos líderes se enriquecen a costa de un programa de refugiados que no tiene razón de ser porque si no hay violaciones de los derechos humanos no puede haber refugiados y sin refugiados no puede haber programa.

¿Por qué el Servicio de Inmigración y Naturalización no destina estos recursos a verdaderos refugiados como los haitianos, o a los millones de inmigrantes latinoamericanos discriminados y perseguidos dentro de los propios Estados Unidos?

Así mismo, el documento de Sullivan implica un cuestionamiento total a los argumentos que durante todos estos años han esgrimidos diferentes presidentes norteamericanos para recrudecer su política de bloqueo hacia Cuba, dejando huérfanos de razones a los retrógrados y cancerberos que intentan rendirnos por hambre.

Triste, muy tristes han de estar los Montaner y los ciudadanos norteamericanos Diaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen, Mas Canosa y Bob Menéndez. Su propio aliado los ha desnudado. Pero no importa: eternos fariseos, seguirán viviendo de la mentira que es el único medio donde pueden prosperar.

Así mismo ha de sentirse el relator especial Carl-Johan Grot, quien elaboró el informe de 34 páginas que se presentó en Ginebra sobre supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba.

Si al propio máximo representante de los Estados Unidos en la Isla, pese a todos los esfuerzos, recursos y reuniones, le ha sido muy difícil encontrar casos que avalan esas supuestas violaciones, ¿en qué posición queda entonces el señor Groth?

Baste señalar que en ese informe se expresa que aquí existen presos políticos que si protestan son sometidos a palizas y represalias. ¿Cómo se explica entonces que a pesar de los ingentes esfuerzos desplegados por la CIA y la SINA, les ha sido imposible encontrar o fabricar uno solo de estos casos? ¿O no es demasiado sugerente que en el explícito y detallado documento de Sullivan no exista la más mínima alusión a este tema y ni aparezcan, en una sola ocasión, las palabras cárcel o prisión?

Colgado de la brocha se quedan también los que intentan emigrar penetrando en embajadas que, casualmente, representan a países con los que tenemos las mejores relaciones. Nadie que pretenda ese objetivo puede violar las sedes diplomáticas de ningún país, menos aun si la sede no está incluida en convenio alguno de asilo. Entre estos pretendientes de emigrantes, ninguno ha tenido problema político alguno. Con el documento de la SINA el truco queda todavía más desenmascarado.

La llamada de auxilio de Sullivan a la CIA es harto elocuente: “Dado los intereses expresos de la CIA en el tema de los derechos humanos, y su creciente participación y mayor conocimiento de los distintos grupos de derechos humanos, sugerimos una cooperación más estrecha con la SINA en consonancia con nuestros objetivos comunes”.

Los cowboys del mundo unipolar se han quedado sin colt y sin balas. Los proyectiles morales de la Revolución vuelven a demostrar que son de mucho más largo alcance. La pequeña Isla de indios vuelve a darle una lección al Norte. Hace apenas un tercio de siglo nos despreciaban. Hoy nos respetan.

En la tarde del 28 de junio de 1987, refiriéndose a los derechos humanos y a la campana anticubana orquestada por el imperialismo, Fidel Castro expreso: “…nos educamos en la repulsa y en el odio a todas las manifestaciones de violencia contra el prisionero en nuestra lucha contra la tiranía. Y fueron esos valores los que nos llevaron a la victoria, son esos valores los que nos han mantenido aquí. Creo que la historia se encargara de escribir la verdad…”

La historia ha vuelto a darnos la razón. Y si en su desconcierto o prepotencia la CIA, la Secretaria de Estado, el Servicio de Inmigración y Naturalización, o el propio Sullivan, negaran la veracidad del documento o afirmaran que es una fabricación del Gobierno cubano, sepan que la Revolución nunca ha inventado un documento y sus pruebas son siempre irrebatibles. Cogidos con las manos en la masa es natural que su posición resulte incomoda y embarazosa.

MUY SECRETO


De: La Sección de Intereses. La Habana.

A: Sec. Estado, Washington.

CIA.

INS (Servicio de Inmigración y Naturalización).

Fecha: Enero 1994.

Referencia: H/18422/693-4

Ast: Situación Actual del Programa de Refugiados Cubanos.


I.- EXAMEN GENERAL


En el procesamiento de solicitudes de visas de refugiados siguen presentándose casos pocos sólidos. La mayoría de las personas presentan las solicitudes, más que por causas de un verdadero temor de persecución, por el deterioro de la situación económica. A los funcionarios de la SINA y del INS les resultan particularmente difíciles los casos presentados por los activistas de derechos humanos, a pesar de que hemos hecho todo lo posible por trabajar con las organizaciones de derechos humanos sobre las que ejercemos un mayor control en la identificación de los activistas verdaderamente perseguidos por el Gobierno, los casos de derechos humanos representan la categoría menos solida del programa de refugiados.


Las solicitudes presentadas por los miembros de los grupos de derechos humanos se caracterizan por ser descripciones generales e imprecisas sobre supuestas actividades de derechos humanos, por la falta de pruebas fehacientes de persecución y por no cumplir los parámetros de procesamiento fundamentales que establece el programa. En los últimos meses han persistido las acusaciones de solicitudes fraudulentas por parte de activistas y venta de avales testimoniales por parte de líderes de derechos humanos. Debido a la falta de pruebas documentales verificables, como norma, los funcionarios de la SINA y los miembros del INS han considerado los casos de derechos humanos como los más susceptibles a fraude.


II.- VALORACION


La disminución de presos políticos llevo al Departamento de Estado y al INS, hace tres años, a trabajar conjuntamente en la ampliación de las categorías para el procesamiento de casos dentro del programa de refugiados cubanos. Se agregaron como nuevas categorías: los profesionales expulsados de sus centros, los activistas de derechos humanos y a los miembros de credos religiosos que eran perseguidos y se establecen las pautas para el procesamiento de cada uno a fin de garantizar una valoración justa de cada caso.


Durante las últimas visitas del INS, los funcionarios de la SINA hicieron un esfuerzo deliberado por incluir casos de todas las categorías. Como promedio, se incluyeron casos políticos, los religiosos, activistas de derechos humanos y otros casos.


Seguimos haciendo una selección para evaluar previamente aquellos casos con más posibilidades de ser aprobados por el INS. Las aprobaciones son reflejos de un análisis cuidadoso de los casos y el buen entendimiento entre los funcionarios de la SINA y los miembros del INS de visita.


Aunque los funcionarios de la SINA han tratado de entender los casos que estén acordes con los criterios del procesamiento, han seguido siendo flexibles antes casos que no cumplen con algunos de los aspectos, pero que resultan de interés para los Estados Unidos.


La deteriorada economía cubana ha demostrado ser un incentivo para que nuevos inmigrantes económicos traten de acogerse al programa de refugiados. Además, la ampliación de las categorías ha contribuido a incrementar el número de solicitudes.


Ya ha sido reconocido abiertamente por algunos de los expresos políticos que se acogen al estatus de refugiados como vía para escapar de la cada vez más deteriorada situación económica y no a causa de un verdadero temor a la persecución u hostigamiento. Otros al parecer, están presionados a solicitar el estatus de refugiados por sus hijos adultos quienes abrigan la esperanza de abandonar el país con sus padres. La mayoría de estos hijos adultos de expresos políticos ancianos y con frecuencias, retirados, no cumplen los requisitos para acogerse al estatus de refugiados por sí mismos.


Lamentablemente, la calidad de muchas de las solicitudes, en sentido general, es mala. Son pocos los expresos políticos aceptados como refugiados en la actualidad comparado con los de dicho estatus años atrás. Como regla, han cumplido sentencias mucho más cortas en comparación con los primeros que ingresaron al programa. La mayoría ha desempeñado papeles de menor peso en los grupos contrarrevolucionarios, se acogieron al sistema de reeducación política para que les rebajaran las condenas y, posteriormente, abandonaron las actividades políticas para reintegrarse a la sociedad cubana.


También se ha recibido un significativo número de solicitudes de individuos acusados de intento de salida ilegal del país. Con la despolitización de las “salidas ilegales” por parte del gobierno cubano, se han reducido las condenas por tales delitos. Como norma, el INS ha considerado las “salidas ilegales” carentes de contenido político.


A pesar de la baja calidad de los casos en sentido general, incluidas las nuevas categorías de 1991, los funcionarios de la SINA no han dejado de confiar en las pruebas documentales (es decir, los documentos legales, las notificaciones de despido, las cartas de libertad de los presos) para determinar la inclusión en el programa de refugiados. No obstante, esto no es así en la mayoría de las solicitudes de los casos de derechos humanos.


Se ha registrado un aumento de números de casos de derechos humanos desde 1992. A pesar de ello, este aumento no parte de un mayor nivel en la actividad de derechos humanos, del incremento en su composición ni de la represión gubernamental. La mayoría de los casos raramente plantean evidencias fehacientes de persecución y, con frecuencia, solo ofrecen pruebas mínimas, poco fiables de participación e actividades de derechos humanos.


Los testimonios de los líderes de derechos humanos generalmente contienen descripciones vagas de actividades de derechos humanos como el apoyo moral a las familias de presos políticos. Estas descripciones demuestran con exactitud el poco nivel de las actividades y la actitud de no enfrentamiento de la mayoría de los grupos de derechos humanos.


Por otra parte, casi ninguno de los casos logra presentar pruebas de haber sido objeto de registros en sus domicilios, interrogatorio, detenciones o arrestos. Por lo general los activistas alegan ser perseguidos por la Seguridad del Estado, pero raramente pueden probar con documentos estas afirmaciones. En algunos casos, el solicitante afirma haber sido objeto de hostigamiento sin arresto. A los funcionarios entrevistadores prácticamente no les queda otra opción que depender de lo que dicen los activistas.


La tendencia general ha sido la de la falta de elementos probatorios de que la persona es en realidad, un activista, lo cual deja esta categoría prácticamente abierta a todo el que la solicite. Los jóvenes que son sorprendidos intentando salir ilegalmente del país a partir del colapso económico de 1989, han comenzado a presentar solicitudes como activistas de derechos humanos.


Los líderes de los derechos humanos le han informado a los funcionarios de la SINA que están conscientes de que la mayoría de sus miembros solo ingresan a los grupos para lograr ventajas que brinda el programa de refugiados.


Desde la inclusión de los activistas de derechos humanos como otra categoría más, hemos mantenido un enfoque flexible y positivo ante estos casos. La tramitación de casos de los líderes de derechos humanos como Paula Valiente, los hermanos Aspillaga y otros ha sido rápida y adecuada. Activistas simples han recibido también un tratamiento similar. En los casos en los que las pruebas testimoniales de los activistas resultan pobres, pero el nivel de compromiso con Estados Unidos está bien definido, los funcionarios responsables de la evaluación preliminar, le conceden al solicitante el beneficio de la duda.


El líder de uno de los grupos dijo que algunos abandonaban su organización cuando se percataban que esta no les daba aval a sus miembros. Se quejó de las presiones de miembros que demandaban avales convincentes sobre sus actividades de derechos humanos.


El INS en sus últimas visitas ha sido testigo de reiterados incidentes de fraudes y presuntos fraudes cometidos por activistas de los derechos humanos. La SINA ha tratado de resolver el problema revisando los procedimientos internos para identificar graves casos de derechos humanos. También, se reunió con jefes de las organizaciones de derechos humanos para determinar sus objetivos, el número de integrantes y otros aspectos de los principales grupos de derechos humanos. La SINA limito la aceptación de testimonios de grupos a los de los líderes en los que confiamos, conscientes de que en el pasado las divisiones entre los grupos de derechos humanos han traído como resultado la presunta emisión desautorizada y fraudulenta de avales testimoniales.


Lamentablemente, estas medidas ni siquiera han impedido los presuntos fraudes ni las amargas recriminaciones entre altos líderes de organizaciones de derechos humanos. Poco antes de la visita de diciembre de INS, Gustavo Arcos y Jesús Yánez del Comité Cubano pro-derechos humanos acusaron a Aida Valdés de vender avales fraudulentos. Ella, a su vez, acuso a Argos y a Yánez de cometer prácticas similares con fines lucrativos.


Esta situación exacerba la preocupación general con respecto al peligro de confiar en la prestación de testimonios. La profunda rivalidad y las luchas internas entre grupos de derechos humanos nos hacen simplemente inevitables las repetidas acusaciones de fraude vigentes.


Prominentes activistas han confesado preocupaciones de que el programa para refugiados les está robando los pocos miembros dedicados, al tiempo que está atrayendo a los oportunistas. Durante una reunión con la SINA y el INS, Feliz Bonne, jefe del grupo Corriente Cívica, califico al programa para refugiados de “el objetivo primario de muchos líderes de organizaciones de derechos humanos”.


La participación de algunos de los más conocidos líderes cubanos de los derechos humanos en estos serios alegatos es clara muestra de que nuestro programa para refugiados ha devenido una creciente fuente de división y polémica para muchos grupos de derechos humanos, cuyos líderes parecen casi obsesionados con el programa. La SINA incluso ha recibido peticiones para que le conceda a las organizaciones de derechos humanos un papel formal dentro del programa de refugiados.


De 225 casos presentados por la SINA al INS durante la visita de diciembre, 47 alegaron tener participación en actividades de derechos humanos aunque muchos se incluyeron en otras categorías, por ejemplo profesionales expulsados de sus centros, y personas que intentaban salir ilegalmente. Si bien hicimos lo máximo por trabajar con los grupos de derechos humanos para que presentaran los casos más sólidos, las entrevistas, en su mayoría, arrojaron casos no contundentes.


De los 47 casos de derechos humanos, solo uno alegro un total de más de 30 días de detención por actividades de derechos humanos en los últimos cinco años, y ni siquiera pudo dar pruebas de sus detenciones. En general el resto, solo alego registros domiciliarios o algunas citaciones no documentadas a estaciones de policía. La mayoría de los activistas solo lograron describir vagamente su participación en grupos de derechos humanos. Y por último solo 19 fueron aprobados.


Independientemente de que solo representaron el 20 por ciento del total, los casos de derechos humanos constituyeron más de la mitad de las designaciones de visas. El índice general de denegaciones de visas, aunque significativamente superior al de visitas anteriores del INS, por un lado tiene la ventaja de traer como resultado un incremento en la actividad de los grupos.


CONSIDERACIONES


Ante la pérdida general de calidad de los casos, incluidos los de los expresos políticos, la SINA va a tener que trabajar más arduamente en el na identificación de los mejores casos. Con vistas a coadyuvar a este esfuerzo, la SINA introducirá otros cambios en el procesamiento de los casos.


Los problemas encontrados al procesar la mayoría de los casos de derechos humanos indican que es necesario que la SINA continúe trabajando en estrecha coordinación con el INS para seleccionar casos sólidos.


ANEXO: LA PRUEBA…


NOTA DE ‘ARGOSIS-INTERNACIONAL’:


…¿Cómo se fabrica una dama de blanco?

-Eche en un caldero grande "Made in U.S.A.":

-3 Kg. de oportunismo.

-1/2 Kg. de ego concentrado.

-1 Kg. de exhibicionismo.

-2 Kg. de mercenarismo.

-3 Yardas de tela blanca.

-1 Gladiolo.

-Se revuelve bien todo y se pone a cocinar a fuego lento.

-Por último, se añade una pizca de sinvergüencería, pero ¡mucho cuidado!, una pizca nada más, porque si te pasas te sale una Yoani Sánchez y, si se te quema, te sale un Coco Fariñas… Fin de la receta…


…Este Artículo, Declaración, Documento, Etc., seleccionado para su publicación, necesariamente no tiene que reflejar en su totalidad nuestra Línea Editorial… Nuestro propósito es establecer el vehículo de información que les permita a los demás formarse su propio criterio, especialmente en los acontecimientos políticos, económicos, etc., que inciden, directa y/o indirectamente, en cada uno de nosotros… "La educación y la instrucción no consisten en rellenar la mente de ideas ajenas, sino en estimularla para que produzca sus propias ideas"… Ahora les corresponde a ustedes hacer sus propias conclusiones… Participe y opine con razonamiento…


‘ArgosIs-Internacional’ es una Agencia de Información en la Red, de carácter social (POR AHORA) con sede en la Ciudad de Miami, Florida, Estados Unidos; fundada en 1991… Web: http://www.argosisinternacional.com… Miembro de la ‘Federación Latinoamericana de Periodistas’ (FELAP)… Web: http://www.felap.info...


Pd.- Invitamos a revisar los Documento Legales de la Agencia de Información ArgosIs-Internacional: https://www.facebook.com/pg/ArgosIsInternacional/photos/?tab=album&album_id=1603289693250542...




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